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La vitamina V (Parte I)
Actualizado el 07.03.2012.
La vitamina V (Parte 1)
La gente que vive en ambientes relativamente verdes se siente más saludable.
Los espacios verdes, esenciales para la salud humana. La ciencia hoy confirma que esto es cierto: son más saludables.
Autora Dra. Jelena Nadinic.
Buenos Aires, 29.02.2012. Irónicamente, justo en el momento de nuestra historia evolutiva, cuando nos hemos vuelto de manera decisiva hacia una existencia urbana con un contacto cada vez menor con la naturaleza, los científicos que estudian los impactos del medio ambiente físico en las personas han descubierto la importancia de nuestra conexión con el mundo natural. En las últimas dos décadas, la investigación sobre los impactos de los entornos verdes en la salud social, psicológica y física de la especie humana ha florecido, y la evidencia de la relación entre la salud y la naturaleza se ha tornado tan convincente que los investigadores se refieren a ella como "la vitamina V" (Vitamin G en inglés) para capturar el rol de la naturaleza como un ingrediente necesario para una vida saludable. Así como los especialistas en nutrición han descubierto que las frutas y las verduras juegan un papel crucial en una dieta sana, los científicos ambientales han descubierto que árboles, parques, y los elementos naturales juegan un papel esencial en un hábitat saludable.
Un trabajo de recopilación de todos los estudios ha sido publicado por el investigador en medio ambiente y conducta de la Universidad de Illinois, Frances “Ming” Kuo. “Durante décadas, los defensores de los parques, los arquitectos paisajistas, y los escritores populares han insistido en afirmar que la naturaleza tenía poderes curativos. Pero hasta hace poco, sus afirmaciones no han sido objeto de una evaluación científica rigurosa" afirma el autor. Kuo es también el director del Laboratorio de Paisaje y Salud Humana de la Universidad de Illinois y ha estudiado el efecto de los espacios verdes en los seres humanos en una serie de escenarios con el fin de probar o refutar las creencias populares.
Los investigadores han indagado los efectos de la naturaleza en muchas poblaciones diferentes, con diferentes características naturales. Ellos han mirado a los residentes de viviendas públicas de Chicago que viven en edificios altos con uno o dos árboles y un poco de hierba fuera de los edificios donde viven; a estudiantes universitarios expuestos a presentaciones de diapositivas de escenas naturales sentados en un salón de clases; a niños con trastorno de déficit de atención jugando en una amplia gama de escenarios; a personas mayores en Tokio con diversos grados de acceso a calles peatonales verdes, y a voluntarios de clase media que pasan sus sábados en la restauración de los ecosistemas públicos, sólo para nombrar unos pocos.
Se destaca que si bien la diversidad de la investigación sobre este tema es impresionante e de gran importancia, aún más importante es la rigurosidad con que la se llevó a cabo. "En la última década, el trabajo riguroso sobre esta cuestión se ha convertido más una regla que una excepción. Los estudios no están confiando simplemente en los reportes de beneficios que los participantes manifiestan. También se han medido objetivamente con datos como los índices de delincuencia, la presión arterial, el rendimiento en pruebas estandarizadas neurocognitivas, y con medidas fisiológicas de funcionamiento del sistema inmune", informa el investigador. Uno de los estudios examinó niños que estaban recibiendo la atención médica de una red de clínicas dirigidas a las poblaciones de bajos ingresos. Otro estudió a todos los residentes del Reino Unido con edades menores a la de jubilación que figuran en los registros nacionales de mortalidad durante los años 2001-2005.
Cuando los beneficios se miden de manera objetiva, cuando los ingresos y otros factores que pueden explicar una relación la naturaleza-salud están tenidos en cuenta, la convergencia y coherencia de los resultados se hacen aún más notables.
Los estudios revelan que en ambientes más verdes encontramos que la gente es más generosa y más sociable, tiene mayores lazos de vecindad y sentido de comunidad, confianza mutua y voluntad de ayudarse unos a otros. En entornos menos verdes, nos encontramos con tasas más altas de agresión, violencia, de crimen violento, y delitos contra la propiedad, aún incluso después de controlar las diferencias en los ingresos y otros factores. Hay mayor propensión a la soledad y más reportes de apoyo social inadecuado.
Los resultados indicaron que el impacto en la salud psicológica y social puede resumirse en que:
· El acceso a entornos naturales o verdes permiten un mejor rendimiento en las funciones cognitivas, más auto-disciplina y control de los impulsos, y una mayor salud mental en general.
· Un menor acceso a la naturaleza está ligada a un déficit de atención exacerbada/ síntomas de hiperactividad, mayores tasas de trastornos de ansiedad, y mayores tasas de depresión clínica.
Más allá de estos resultados, se incluyen los siguientes beneficios en la salud física de las personas:
• Entornos más verdes mejoran la recuperación posquirúrgica, propician y apoyan niveles más altos de actividad física, mejoran el funcionamiento del sistema inmune, ayudan a los diabéticos conseguir niveles saludables de glucosa en sangre, mejoran el estado de salud funcional y las habilidades para una vida independiente en los adultos mayores.
• Por el contrario, los entornos con menos espacios verdes se asocian a mayores tasas de obesidad infantil; tasas más altas para 15 de un total de 24 categorías de enfermedades diagnosticadas por médicos, incluyendo enfermedades cardiovasculares, y mayores tasas de mortalidad en adultos jóvenes y mayores.
Aunque es cierto que la gente más rica tiene tanto un mayor acceso a la naturaleza como a los servicios de salud, las comparaciones entre las personas del mismo status socioeconómico muestran que a mayor consumo de vitamina V mejores resultados en la salud en general.
Debido a la fuerte correlación entre la naturaleza y la salud, la recomendación a los planificadores urbanos es que los diseños de las comunidades con más espacios verdes no sean tomados como meros servicios para embellecer el vecindario, sino como componentes vitales para promover personas más saludables, amables, inteligentes, efectivas y fuertes.
La vitamina V no será diseñada por farmacéuticos o bioquímicos, pero como formadores de opinión y referentes de la salud en nuestros lugares de trabajo, somos responsables de promover acciones que redunden en el ambiente laboral. El diseño de plantas y espacios más verdes también jugarán un papel muy importante en el éxito de nuestras tareas y por ende de todo emprendimiento.
Autora
Dra. Jelena Nadinic.
Fotografías
Imágenes: bluemacgirl (Flickr).
Imagen de origen no conocido.
Imagen: JN.
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La vitamina V (Parte 1)
La gente que vive en ambientes relativamente verdes se siente más saludable.
Los espacios verdes, esenciales para la salud humana. La ciencia hoy confirma que esto es cierto: son más saludables.
Es un artículo de singular interés porque muestra la evidencia científica tomando al hombre en sus ecosistemas, desde una perspectiva evolutiva de filogénesis y de ontogénesis, pero que no se agota en estas disciplinas sino que relaciona a estas con la bio-antropología cultural y social, que tiene en cuenta la brecha antropológica entre el paradigma del hombre como centro del universo y el hombre como parte de un ecosistema.
A medida que la hominización alcanza al sapiens desde los bosques pasando por la sabana africana, hasta la diáspora de la paleo-cultura y luego del pastoreo y de la agricultura hasta las los grandes circuitos urbanos de hoy teniendo en cuenta la nueva diáspora informática devenida en antisistema ciudad estado nación.
(Pero no puede soslayarse que el segundo nacimiento del hombre viene de la pintura y de la sepultura)
Un mito bíblico es revelador de esta agresión intraespecífica: Los hijos de Eva, Abel era pastor y Caín agricultor, es decir una lucha entre el paleosistema y la nueva conciencia científico técnica del neolítico. La cientificidad de Caín mata a Abel y es castigado por Dios. La eticidad o moral es el castigo de Caín, impuesto por Dios.
La técnica aparece como una adaptación al medio pero trae violencia inusitada, para lo cuál surge la moral que va a contrarrestar la violencia de la técnica.
En la rica mitología de la Grecia Antigua, Prometeo es el benefactor del hombre pero esa misma técnica no resuelve la angustia creciente las guerras crecientes, la violencia creciente.
Claro, los trágicos supieron escribir y representar la salida de la técnica mediante el sacrifico.
¿Qué hacemos hoy?
Frases como hay aprender a bailar con la nada y como hay algo en vez de nada, son el nuevo paradigma del nihilista “puro”.
Frente a este huésped que habita todas las casas y los no lugares como los supermercados, las ciudades de cemento, los blindex, todo enferma, los aeropuertos, todos estos lugares albergan el monstruo de la Nada.
Y la Nada se hace carne en viejos narcisos, en niños con sobrepeso, en un aumento de las enfermedades no infecciosas como alergia y autoinmunidad, en trastornos neuróticos, en disforias, un malestar incrementa al mismo ritmo que los psicofármacos y las drogas, el segundo diploma del médico debería ser (además del estetoscopio colgando entre los hombros un cartel colgando del pecho que con letra luminosas haga parpadear la frase: GAME OVER.
Es acá donde la urbanización que se promueve verde y que se vislumbra como una totalidad antropológica, con un ecosistema en interacción genético, cultural y cerebral, pueda generar la última esperanza en esta crisis de incertidumbre del hombre y su cultura, una alianza etno-botánica que pueda ser ya, no el sueño sino el rescate del paraíso perdido.
Dr. Marcelo Ocampo
04/03/2012.