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Espacio cultural

Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770 - Viena, 1827)

Publicado el 28.08.2004


Ludwig van Beethoven nació en una pequeño desván de Bonn, Alemania , el 17 de diciembre de 1770.
Su padre, llamado Johann Beethoven, lo llevó a bautizar al dí­a siguiente en la iglesia de San Remigio, con el mismo nombre que tení­a su abuelo.
Su madre fue Maria Magdalena Keverich, hija de un inspector de las cocinas del prí­ncipe.
La familia era humilde. Su mismo nombre indica la procedencia de sus antepasados. La partí­cula van no es signo de nobleza y Beethoven, en alemán, significa remolacha, elemento que indica que procedí­a de antiguos labriegos de Flandes.
Josine van Vlesselaer, una de sus tatarabuelas fue quemada en la hoguera acusada de brujerí­a hacia finales del siglo XVI.
Un siglo más tarde, el abuelo de Beethoven, Ludwig el grande, obtuvo una colocación como músico en la Corte de Colonia.
El padre de Beethoven, ocupó un lugar como tenor, pianista y violinista en la capilla del prí­ncipe-arzobispo Clemens; en esa época los músicos estaban muy mal pagos.
El niño desde pequeño mostró notables disposiciones para la música, por lo cual su padre, muy dado a la bebida y obsesionado por el ejemplo de Mozart, quiso hacer de él un niño prodigio. Lo obligaba a estudiar desconsideradamente y lo encerraba durante muchas horas y maltratándolo severamente cuando no cumplí­a con las tareas agobiadoras que le señalaba.
Una vecina de Beethoven, muy amiga de su madre que tení­a una panaderí­a, escribió un diario, gracias al cual, se pudieron conocer algunos detalles de la infancia de Beethoven.
Cecilia Fischer explica en su diario que el niño era tratado con mucha severidad por su padre. Parece ser que lo ataba al piano y lo forzaba a practicar sin levantar la cabeza. Con su primer profesor de piano, Tobias Pfeiffer, muy amigo de su padre, lo despertaban y lo hací­an tocar toda la noche hasta que se hací­a de dí­a.
A los once años ya era violinista de una pequeña orquesta de teatro y a los trece substituyó a su maestro en el órgano de la iglesia.
En 1778 Pfeiffer lo presentó en Colonia en un concierto de piano y en 1781 lo llevó a una gira a Holanda, que fue un fracaso. Beethoven recibió lecciones, además de su padre y de Pfeiffer, de van der Eeden, Rovantino y los PP. Koch y Zeese; Neefe le hizo estudiar el "Clavecí­n bien temperado" de J. S. Bach, del que en esa época sólo existí­an copias manuscritas, las sonatas de Carlos Felipe Emmanuel Bach y las de Muzio Clementi. En 1784 Maximilian Franz, prí­ncipe elector, lo nombró organista de su Capilla con un sueldo de 150 florines anuales, a lo que siguió un viaje a Viena a los 16 años, conoció a Wolfgang Amadeus Mozart de quien recibió algunas lecciones, y el cual dijo así­ a alguno de sus amigos: "Escuchen a este joven; no lo pierdan de vista que alguna vez hará ruido en el mundo". La enfermedad de su madre lo obligó a volver a Bonn, donde ella murió en 1787.
Quizás esa infancia tan dura lo convirtió en una persona de carácter difí­cil.
Se trasladó a Viena cuando tenia 22 años, allí­ estudió bajo la tutela de Franz Joseph Haydin y también de Salieri. En Viena consiguió una evolución insospechada y adquirió fama de virtuoso del piano e improvisador, y comenzó a publicar sus composiciones poco después. A comienzos de 1800 era ya reconocido como un gran compositor.
No llegó a casarse nunca. El gran amor de su vida dicen que fue Antoine von Birkenstock casada con Franz Brentano, que ha pasado a la historia conocida como la "inmortal bienamada".
En 1796, tení­a sólo 26 años, Beethoven era ya requerido para tocar en otras ciudades, incluso tocó ante reyes aficionados a la música con éxito, entre ellos Guillermo II. Entre 1795 y1799 dio ocho conciertos; poco después empezó a notar el comienzo de la hipoacusia que lo llevarí­a a la sordera total. Él no querí­a reconocer su sordera y trató de mantenerla en secreto. Además padecí­a copiosas diarreas y cólicos que lo debilitaban y atribuí­a su sordera a esta patologí­a.
Eso, no obstante, no le impidió seguir componiendo, y una de sus más famosas obras, su Novena Sinfoní­a, fue compuesta cuando ya habí­a quedado completamente sordo.
La tragedia de su prematura sordera le causó un enorme desánimo agravado por la muerte de su hermano y su decisión de acoger a su sobrino en contra de la voluntad de su cuñada.
Entre 1796 y 1800 compuso más de 90 obras, entre las que están la 1a sinfoní­a, además de la llamada "cero" o "Jena" de dudosa autenticidad, 3 conciertos para piano, seis cuartetos, el Septuor, variaciones, Sonatas, incluyendo la Patética, entre otras.
Beethoven decí­a: "Vivo en medio de la música; en cuanto termino algo, comienzo otra cosa. En la forma que ahora escribo, hago o menudo tres o cuatro cosas a la vez".
El talento brotaba con vigor, pese a que "ya el dolor habí­a llegado a su puerta; se habí­a apoderado de él para nunca más dejarlo".
Entre 1801 y 1814 sus obras se destacaban por los contenidos expresivos densos y cambios bruscos de tonalidad. En este perí­odo surgieron la Tercera a la Octava Sinfoní­a, Claro de Luna Op.27 n.2, Sonata Apassionata Op.57 y la ópera Fidelio,
El periodo que va de 1815 a 1827 es de absoluta libertad melódica y formal. Se destacaron la Novena Sinfoní­a, la Gran Fuga para cuerda Op.133, la Missa Solemnis en Re Mayor .
Compuso numerosos Lieder con textos de diversos autores, como Johann Wolfgang von Goethe y Johann Christoph Friedrich von Schiller, a los que conoció personalmente.
Pasó los últimos años de su vida, casi totalmente aislado, relacionándose solamente con algunos de sus amigos a través de los cuadernos de conversación y del lenguaje labial con los que se comunicaba.
Murió como consecuencia de una cirrosis hepática, con ascitis que se requerí­a reiteradas punciones evacuatorias, en coma hepático, el 26 de marzo de 1827. Caí­a una violenta tormenta de nieve sobre Viena. Dicen quienes lo acompañaron en su agoní­a que "de repente cayó un rayo, seguido de un fuerte trueno que iluminó la habitación. Abrió los ojos, levantó la mano derecha con su puño cerrado. Cuando dejó caer su mano, sus ojos se cerraron a medias y ya no hubo respiración ni pulso cardí­aco..."
Cerca de 30.000 personas asistieron al entierro. Entre ellos se encontraba Franz Schubert, gran admirador de Beethoven y en la ciudad de Viena, cerraron las escuelas. Goethe dijo de Beethoven: Ha sabido penetrar hasta lo más hondo de mis intenciones con auténtico talento, digno de la más gran admiración.
Fue considerado como el principal precursor de la transición del Clasicismo al Romanticismo.

La obra de Ludwig van Beethoven
1790 Cantata a la muerte de José II, WoO. 87.
1794 Tres trí­os para piano, violí­n y violonchelo, opus 1.
1797 Sonata para piano Nº 4, opus 7.
1798 Sonata para piano Nº 7, opus 10/13, Concierto para piano Nº 1, opus 15.
1799 Sonata para piano Nº 8, opus 13 "Patética".
1800 Seis cuartetos de cuerda, opus 18, Sinfoní­a Nº1, opus 21.
1801 Sonata para piano Nº 14, opus 27/2 "Claro de luna".
1802 Sonata para piano Nº 1 7, opus 31/2 "La Tempestad", Sinfoní­a Nº 2, opus 36, Concierto Para piano y orquesta Nº 3, opus 37.
1803 Sonata para violí­n y piano Nº 9, opus 47 "A Kreutzer".
1804 Sinfoní­a Nº, 3, opus 55 "Heroica".
1805 Sonata para piano Nº 23, opus 57 " Appassionata".
1806 Concierto para piano y orquesta Nº 4, opus 58, tres cuartetos de cuerda, opus 59 "Rasumovsky", Sinfoní­a Nº 2, opus 60, Concierto para violí­n y orquesta, opus 61.
1807 Obertura Coriolano, opus 62, Misa en Do mayor, opus 86.
1808 Sinfoní­a Nº 5, opus 67, Sinfoní­a Nº 6, opus 68 "Pastoral", Sonata para violonchelo y piano, Nº 3, opus 69, dos trí­os para piano, violí­n y violonchelo, opus 70.
1809 Concierto para piano y orquesta Nº 5, opus 73 "Emperador", cuarteto de cuerda Nº 10, opus 74.
1810 Egmont, opus 84, cuarteto de cuerda Nº 11, opus 95 "Serioso".
1811 Trí­o para piano, violí­n y violonchelo Nº 6, opus 97 "Archiduque".
1812 Sinfoní­a Nº 7, opus 92, Sinfoní­a Nº 8, opus 93, Sonata para violí­n y piano Nº 10, opus 96.
1814 Fidelio, opus 72.
1815 Dos Sonatas para violonchelo y piano, opus 102.
1816 Canciones "A la amada lejana", opus 98, Sonata para piano Nº 28, opus 101
1819 Sonata para piano Nº 29, opus 106 "Hammerklavier".
1820 Sonata para piano Nº 30, opus 109.
1821 Sonata para piano Nº 31, opus 110.
1822 Sonata para piano Nº 32, opus 111.
1823 Misa Solemnis, opus 123.
1824 Sinfoní­a Nº 9, opus 125 (estructura del último movimiento).
1825 Cuartetos de cuerda, opus 127, 132 y 130-133.
1826 Cuartetos de cuerda, opus 131 y 135.

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Ultima actualizacion: lunes 21 de mayo de 2012, 7:06 pm