Entrevistas
Entrevista a Enrique Otharán
Publicado el 30.06.2009.
Fuente www.mancia.org
Entrevista a Enrique Otharán.
El doctor Boris Groisman, editor de Mancia.org entrevistó a nuestro editor, formulándole una serie de preguntas sobre su vida profesional médica y sobre su actividad en el periodismo digital. Mancia.org es un interesante portal dirigido a los estudiantes de medicina, residentes y médicos jóvenes. Su magnitud es impresionante, por su profundidad y la cantidad de temas que abarca, foros de todo tipo, información de gran utilidad y nos quedamos cortos. Esta entrevista generosamente apareció en Mancia.org. Sugerimos una visita al portal de referencia, porque es sumamente interesante.
A continuación las preguntas y las respuestas.
Cuéntenos cual ha sido su formación de grado y posgrado
EO. En 1957 vine desde la ciudad de Veinticinco de Mayo, provincia de Buenos Aires e ingresé a la Facultad de Medicina de Buenos Aires. Ese año comenzaron, después de una prolongada suspensión, los exámenes de ingreso. No existían universidades
privadas y la única opción era elegir la ciudad donde estudiar… Buenos Aires, La Plata, Córdoba… Comencé la carrera -que finalizó en 1962-, viviendo en una pensión, lejos de mis padres, a los 17 años. Fue una dura experiencia, por el alto nivel de la Universidad de entonces y la lejanía de la familia. Tuve muchos condiscípulos que hoy son profesionales de consulta. Entre otros, Daniel Stamboulián, Carlos Gherardi, Raúl Madero, Wilbur Grimson…
En 1963 inicié la experiencia más apasionante: la residencia médica. Comencé con un internado rotatorio y luego la residencia de primer y segundo años, en una de las tres residencias aprobadas por la Asociación Médica Argentina, el Hospital Regional de Mar del Plata.
Trabajabamos a destajo durante 96 horas semanales, así como te lo cuento, pero aprendimos desde organización hospitalaria, buenas costumbres, ética y responsabilidad hasta lo más importante y fundamental de la Medicina. El hospital fue el primero en la Argentina de funcionar las 24 horas, con radiología, laboratorio, consultorios externos vespertinos y una historia clínica única central. El hospital era nuevo y fue pensado y ejecutado a los más adelantados del mundo. Siempre teníamos visitas de grandes personalidades de la medicina de todo el país, que venían a conocer ese hospital adelantado 20 años a la realidad. Fue cerrado de un plumazo, cuando comenzó a ser competencia de las clínicas y sanatorios privados. Nos pagaban de vez en cuando, pero fue una experiencia que valía la pena ser vivida.
De ahí al CEMIC, para terminar la residencia y luego al Hospital Ramos Mejía.
¿A lo largo de su práctica médica, cuales son los temas que usted considera centrales en la medicina? ¿Cuáles deben ser prioridad en salud pública?
EO. Son ya 46 años de ejercicio de la profesión… Considero que uno los temas más importantes en la medicina es poder completar una sólida formación, comenzando por un internado rotatorio y luego la Residencia en Clínica Médica y luego sí, elegir una especialidad, pero siempre con la base de la clínica general, que siempre ayuda a ser mejor médico especialista. Tenemos el ejemplo de Favaloro que antes de empezar su carrera en Estados Unidos, fue médico en Jacinto Arauz, en La Pampa, donde lo primero que empezó a hacer fue disminuir la morbimortalidad infantil. Él, con formación quirúrgica, daba clases de higiene y puericultura a las madres del pueblo.
Logrando una buena formación y manteniendo los valores espirituales fundamentales se puede ser un buen médico. En cuanto a las prioridades en salud pública ¡qué pregunta! Primero lograr superar las necesidades socioeconómicas básicas y, insisto, educar al soberano. Luego, tratar de actuar sobre la mortalidad infantil en franco aumento en estos días, en un país con aguas contaminadas y sin buena nutrición es todo un tema. Enfermedades como el Chagas, el dengue, las leismaniasis, el arsenicismo crónico, tuberculosis, entre otras, ya no debieran existir y sin embargo persisten agravadas. Desde hace cincuenta años que escucho hablar de eso. Ahora las denominan enfermedades reemergentes. Otros temas fundamentales son la prevención de las enfermedades cardiovasculares y la eliminación de los factores de riesgo principales, la hipertensión arterial, el tabaquismo, la obesidad y la vida sedentaria. No hay que olvidarse de los accidentes: los domésticos, los laborales y los de tránsito. Fundamentalmente estos últimos que son prioritarias como causa de muerte de los grupos etarios de menos edad. La prevención del cáncer ginecológico y prostático es indispensable. Ni hablar de la drogadicción, cuyas cifras hoy, son escalofriantes.
Eso no significa que deseche ha moderna tecnología, todo lo contrario, la investigación médica es un pilar para el desarrollo. La cuantiosa población médica no ayuda para el adecuado desarrollo del profesional, en especial en los grandes centros universitarios. En general el médico joven es víctima del sistema sanitario perverso que nos toca vivir. Mucho trabajo, poca paga… El Estado debiera encargarse de regular adecuadamente ese aspecto y estimular la llegada de profesionales formados y bien remunerados a las zonas olvidadas de nuestro país.
Cuéntenos que es EdicionesMedicas.com.ar
EO. Ediciones Médicas (www.edicionesmedicas.com.ar) es un diario digital –se actualiza diariamente-, producto del esfuerzo unipersonal y está dirigido a los estudiantes avanzados, residentes y médicos generales. También a aquellos especialistas que quieran bucear en ramas distintas de la medicina. Aparecen temas variados y resúmenes de artículos que aparecen en distintas publicaciones médicas del mundo. Además tiene un compendio de los principales cursos y congresos que se realizan en el país.
Recibimos y publicamos artículos de interés escritos por distintos colaboradores. Cuenta con un espacio cultural y una selección biografías de médicos destacados. Repito, es un esfuerzo unipersonal, y eso limita las posibilidades, de cualquier manera estoy orgulloso de ella.
¿Qué papel cree que puede tener Internet en la salud?
EO. Internet en la salud, además de una herramienta es un arma. Un arma siempre genera peligros. Es tal el caudal de información que no siempre lo que se lee tiene valor científico. Es necesario ser muy selectivo en la búsqueda de los artículos y las noticias. Si es difícil para un estudiante de medicina o para un médico lo es más para los pacientes. Muchas veces estos se acercan al consultorio con un bagaje de conocimientos sobre determinados temas que perturban la consulta y termina generando dudas que no facilitan una buena relación médico-paciente.
Pero quienes disponemos de este elemento debemos seleccionar muy bien lo que se publica y siempre hacer hincapié en la prevención.
¿Cuáles son sus sitios de salud favoritos?
EO. Recibo la revista The New England of Medicine, The Lancet, Revista Española de Medicina y varias más, todas por Internet. Además hay que destacar la calidad de la sección salud del Diario El Mundo, de España y la página www.jano.es.
¿Algo que quiera agregar?
EO. Si, algo más que hice en mi vida, escribir…
Publiqué en España tres libros, en distintas editoriales. El primero de ellos se titula “Diccionario de abreviaturas, acrónimos, siglas y símbolos médicos”. Aunque parezca mentira fue el único en el mundo durante años… tiene más de 20.000 entradas y más de 25.000 acepciones, en 330 páginas. Últimamente he visto que varios estudiosos de la lengua médica lo han citado. Además, “La medicina y los viajes”, para médicos, y “Los viajes internacionales y la salud”, para el público en general, editado por Alianza Editorial en Madrid.
Además, escribí un libro de historia sobre mi ciudad natal, Veinticinco de Mayo.
Tags: Mancia, Internet, Boris Groisman, Enrique Otharán, medicina.
Fuente
www.mancia.org
Fotografía
Foto: Maggie Otharán.
Su opinión
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